Dos estudios sobre emprendimiento y competitividad Pyme, presentados por Endeavor Biobío y la Universidad San Sebastián, coinciden en un desafío clave: transformar la innovación en crecimiento empresarial y fortalecer la competitividad.
Los desafíos para transformar la innovación en crecimiento empresarial y fortalecer la competitividad de las pymes fueron el eje del seminario “Competitividad regional: empresas y startups frente a las brechas del Biobío”, organizado por Endeavor Biobío junto a la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián (USS), sede Concepción. La actividad se realizó en el Auditorio Alexis Lama de la casa de estudios, y contó con la participación de un centenar de representantes del ámbito público, privado, académico y empresarial.
Durante la jornada, se presentaron dos estudios inéditos acerca de la realidad productiva y emprendedora de la región. Felipe Medina, gerente de Endeavor Biobío, mostró los resultados de “Emprendimientos que mueven industrias: brechas, oportunidades y caminos de crecimiento en el Biobío”, elaborado por Endeavor Research Chile. Durante la instancia, explicó que se trata de la segunda región del país con mayor concentración de scaleups (7,5% del total nacional), aportando el 6,0% del PIB, concentrando el 8,2% de la actividad manufacturera y el 7,4% de las empresas del país.
No obstante, este diagnóstico advierte que el principal desafío del ecosistema no está en la creación de emprendimientos, sino en su capacidad de escalar comercialmente, pues si bien existe consenso respecto de la relevancia estratégica de las startups para la industria local, persiste una brecha entre ese reconocimiento y su incorporación efectiva como proveedores y socios de negocio de grandes empresas.
Al respecto, Felipe Medina, gerente de Endeavor Biobío indicó que “la región tiene el talento, la infraestructura universitaria y las capacidades tecnológicas para ser un motor económico a nivel nacional. El actual desafío es que las grandes empresas abran sus procesos de decisión a nivel local, además de que se financien con instrumentos concretos. Estos estudios nos permiten pasar de la intuición a la evidencia para diseñar, junto a nuestros aliados, una hoja de ruta que cierre esa brecha”.
Por su parte, Andrés Ulloa, economista y director de la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián, expuso los principales hallazgos del “Informe de competitividad de las pymes de la Región del Biobío”, desarrollado en el marco del Laboratorio de Evaluación de la Competitividad del Biobío. La investigación, basada en 734 encuestas aplicadas a pymes de las provincias de Arauco, Biobío y Concepción, identificó que solo el 36,2% de las pymes regionales innovaron en los últimos tres años. Entre aquellas que sí lo hicieron, un 49,5% financió ese proceso con recursos propios, lo que evidencia una alta dependencia del autofinanciamiento y brechas de acceso al crédito bancario.
Asimismo, el informe también identificó diferencias relevantes entre las provincias. Mientras Concepción presenta mayores niveles de formalización empresarial, Arauco enfrenta las principales brechas estructurales, aunque, con un 42%, registra la tasa más alta de innovación declarada.
Brechas para innovar y crecer
Los resultados de ambas investigaciones fueron posteriormente abordados en un panel integrado por Bernardita Roa, gerenta general de IRADE; Francisca Muñoz, coordinadora de Emprendimiento de IncubaUdeC; David Fernández, gerente general de CIDERE Biobío, y Héctor Acuña, gestor de Innovación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).
Los panelistas coincidieron en que el desafío regional requiere una mayor articulación para quienes generan innovación y quienes pueden convertirla en oportunidades de negocios. Entre las medidas planteadas estuvieron descentralizar las decisiones de compra de las grandes empresas hacia equipos con presupuesto local, fortalecer los mecanismos de financiamiento disponibles para pymes y startups, y consolidar instancias formales de vinculación entre la academia, el sector público y el productivo.
Entre las conclusiones del encuentro, los asistentes destacaron la necesidad de avanzar hacia una agenda regional que incorpore pilotajes o pruebas de concepto entre startups y grandes empresas, mecanismos de liquidez para pymes y startups en etapa de escalamiento, y programas de educación financiera y digitalización dirigidos a las pequeñas y medianas empresas de Arauco, Biobío y Concepción.
Endeavor Biobío y la Universidad San Sebastián anunciaron que continuarán difundiendo ambos estudios entre actores públicos y privados de la región, con miras a traducir sus hallazgos en instrumentos concretos de política y colaboración.






