Hubs: del conocimiento al crecimiento económico

Hubs: del conocimiento al crecimiento económico

Varinka Farren, Directora Ejecutiva de HUB APTA. Hubs: del conocimiento al crecimiento económico. Ecosistema de emprendimiento e innovación.
Varinka Farren
Directora Ejecutiva
HUB APTA

En Chile se investiga. Se patenta. Se crea. Se innova. De hecho, somos la segunda economía más innovadora de la región. Sin embargo, tenemos la urgencia de conectar actores y redes del ecosistema para potenciar nuestro crecimiento económico. Ocupamos el puesto 95 en co publicaciones entre investigación pública e industria, y el lugar 80 en colaboración I+D universidad-empresa, según el Global Innovation Index 2024.  Esto significa que aún no logramos articular de manera efectiva el conocimiento con las necesidades productivas para orientar la investigación desde etapas tempranas.

¿Cómo avanzar? Aquí los Hubs de Transferencia Tecnológica tienen la misión de transformar ese conocimiento en impacto real para las personas, articulando la cadena de I+D+i. Los hubs son organizaciones vivas, gestionadoras y dinámicas que articulan la relación entre universidades, centros de investigación, empresas y el Estado para que el conocimiento -ese que nace en laboratorios, tesis doctorales o centros tecnológicos- llegue al mercado, se licencie, se escale y resuelva problemas concretos.

Su objetivo país no es más ni menos que transformar a Chile en una economía basada en conocimiento, donde cada peso invertido en ciencia se convierta en empleos, tecnología exportable y bienestar para las personas.

¿Cómo lo están haciendo? abriendo oportunidades de negocio, a partir de las capacidades del ecosistema científico chileno en I+D+i.  Este 2025 estamos viendo señales alentadoras con casos de vanguardia: Por un lado, Hub APTA está impulsando de manera sostenida tecnologías en materiales avanzados y salud digital; y Hub de Innovación Alimentaria está fortaleciendo la industria de alimentos funcionales. Por su parte, Hub Digital está acelerando la transformación productiva; y también tenemos la experiencia del Dual Hub Summit, que trabaja posicionando al Biobío como polo de colaboración tecnológica en Latinoamérica.

A esto se suma la necesidad de fortalecer las capacidades de las diferentes industrias productivas del país para adoptar tecnologías y apostar por las deep tech, aquellas soluciones de base científica que requieren más tiempo y capital, pero que pueden redefinir sectores enteros a ritmos impensados. Aquí Startuplab.01 cobra real importancia para poder avanzar en este desafío de conectar la ciencia aplicada y la industria para pasar del laboratorio al mercado.

Tengamos claro que la transferencia tecnológica no es un trámite administrativo: es una estrategia país. Tenemos que medir impacto, no en papers, sino en soluciones implementadas. Eso implica financiar resultados, incentivar proyectos con potencial real de transferencia, e incorporar talento híbrido que hable tanto el lenguaje de la ciencia como el de los negocios. También debemos fortalecer industrias que puedan absorber estas soluciones y generar impacto.

Hoy, más que nunca, los hubs tienen la oportunidad de ser la bisagra que conecta el conocimiento con el mercado y el desarrollo sostenible. Porque cuando un hub transfiere tecnología, impulsa la economía; pero cuando logra que esa tecnología transforme industrias y mejore vidas, cambia el futuro de un país.

Varinka Farren, Directora Ejecutiva de HUB APTA. Hubs: del conocimiento al crecimiento económico. Ecosistema de emprendimiento e innovación.
Varinka Farren
Directora Ejecutiva
HUB APTA

En Chile se investiga. Se patenta. Se crea. Se innova. De hecho, somos la segunda economía más innovadora de la región. Sin embargo, tenemos la urgencia de conectar actores y redes del ecosistema para potenciar nuestro crecimiento económico. Ocupamos el puesto 95 en co publicaciones entre investigación pública e industria, y el lugar 80 en colaboración I+D universidad-empresa, según el Global Innovation Index 2024.  Esto significa que aún no logramos articular de manera efectiva el conocimiento con las necesidades productivas para orientar la investigación desde etapas tempranas.

¿Cómo avanzar? Aquí los Hubs de Transferencia Tecnológica tienen la misión de transformar ese conocimiento en impacto real para las personas, articulando la cadena de I+D+i. Los hubs son organizaciones vivas, gestionadoras y dinámicas que articulan la relación entre universidades, centros de investigación, empresas y el Estado para que el conocimiento -ese que nace en laboratorios, tesis doctorales o centros tecnológicos- llegue al mercado, se licencie, se escale y resuelva problemas concretos.

Su objetivo país no es más ni menos que transformar a Chile en una economía basada en conocimiento, donde cada peso invertido en ciencia se convierta en empleos, tecnología exportable y bienestar para las personas.

¿Cómo lo están haciendo? abriendo oportunidades de negocio, a partir de las capacidades del ecosistema científico chileno en I+D+i.  Este 2025 estamos viendo señales alentadoras con casos de vanguardia: Por un lado, Hub APTA está impulsando de manera sostenida tecnologías en materiales avanzados y salud digital; y Hub de Innovación Alimentaria está fortaleciendo la industria de alimentos funcionales. Por su parte, Hub Digital está acelerando la transformación productiva; y también tenemos la experiencia del Dual Hub Summit, que trabaja posicionando al Biobío como polo de colaboración tecnológica en Latinoamérica.

A esto se suma la necesidad de fortalecer las capacidades de las diferentes industrias productivas del país para adoptar tecnologías y apostar por las deep tech, aquellas soluciones de base científica que requieren más tiempo y capital, pero que pueden redefinir sectores enteros a ritmos impensados. Aquí Startuplab.01 cobra real importancia para poder avanzar en este desafío de conectar la ciencia aplicada y la industria para pasar del laboratorio al mercado.

Tengamos claro que la transferencia tecnológica no es un trámite administrativo: es una estrategia país. Tenemos que medir impacto, no en papers, sino en soluciones implementadas. Eso implica financiar resultados, incentivar proyectos con potencial real de transferencia, e incorporar talento híbrido que hable tanto el lenguaje de la ciencia como el de los negocios. También debemos fortalecer industrias que puedan absorber estas soluciones y generar impacto.

Hoy, más que nunca, los hubs tienen la oportunidad de ser la bisagra que conecta el conocimiento con el mercado y el desarrollo sostenible. Porque cuando un hub transfiere tecnología, impulsa la economía; pero cuando logra que esa tecnología transforme industrias y mejore vidas, cambia el futuro de un país.