Sólida gobernanza, fortalecimiento de redes, avance del emprendimiento científico-tecnológico y la articulación entre empresas, universidades y emprendedores, serían los principales factores de éxito.
El último informe del Grupo de Ecosistemas Inteligentes de Latinoamérica (GEIAL) ubicó a Concepción -Ecosistema Biobío- en una destacada posición a nivel internacional, gracias a su sólida gobernanza, el fortalecimiento de sus redes de colaboración, el avance del emprendimiento científico-tecnológico y la creciente articulación entre empresas, universidades y emprendedores. El reporte evidencia progresos concretos en los últimos dos años y proyecta un escenario optimista para el desarrollo innovador del territorio.
El Ecosistema de Concepción atraviesa un momento de consolidación. Así lo confirma el estudio “Concepción: ¿Cómo estamos? ¿Cómo vamos?”, extraído desde el estudio GEIAL y elaborado por los académicos, Gonzalo del Río, director de Ingeniería de la Universidad Santo Tomás y el director de estrategia de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, Inti Núñez, quienes integraron a los indicadores sistémicos internacionales una medición local de progresos durante los últimos dos años. El análisis concluye que la ciudad exhibe una combinación de capacidades estructurales y dinamismo emergente que la posicionan favorablemente frente a otros ecosistemas intermedios de Latinoamérica.
Uno de los principales resultados proviene del Índice de Condiciones Sistémicas (ICEC-Prodem), que otorga a Concepción 63 puntos, nivel que corresponde a ecosistemas con bases sólidas para el emprendimiento dinámico. Esta puntuación refleja la presencia de instituciones articuladas, una oferta creciente de servicios para startups y un tejido emprendedor con señales de maduración, dimensiones claves para evaluar la capacidad de un territorio para generar empresas innovadoras de alto impacto.
A ello se suma el Índice de Progresos del Ecosistema (IPE), donde Concepción alcanza 68 puntos, indicador que evidencia avances suficientes en aspectos como gestión del ecosistema, articulación público-privada y dinamismo emprendedor. El mayor desempeño dentro de este índice proviene del componente de actividad emprendedora, que alcanza 84 puntos gracias al aumento de nuevas iniciativas, el fortalecimiento de comunidades emprendedoras y la resiliencia mostrada frente a un contexto económico desafiante. Luego lo sigue la Articulación entre los actores y gobernanza con 81 puntos.
Con base en ambos instrumentos, GEIAL proyecta que el ecosistema local continuará su tendencia positiva, estimando que Concepción incrementará su ICEC en un punto adicional durante 2025. Este crecimiento no es casual: se relaciona con avances en gobernanza, en plataformas científico-tecnológicas y en redes de colaboración que hoy permiten una mayor conexión entre actores públicos, privados y académicos.
Un ecosistema que se fortalece desde la colaboración
El estudio destaca particularmente la gobernanza y articulación local, que obtienen 72 puntos, una de las cifras más altas del ecosistema. Esta evaluación responde a la existencia de mesas de trabajo estables, organizaciones coordinadoras y una agenda común que ha logrado integrar a actores como universidades, municipalidades, centros tecnológicos, empresas privadas y asociaciones gremiales. Según GEIAL, este entramado colaborativo constituye la base estructural que explica el desempeño positivo del ecosistema.
Asimismo, las redes de capital social y conexión interactoral alcanzan 70 puntos, lo que demuestra un crecimiento significativo en la interacción entre emprendedores, mentores, incubadoras, centros de investigación y entidades financieras. El fortalecimiento de estas redes amplía las oportunidades para emprender, facilita la transferencia tecnológica y aumenta la visibilidad de proyectos locales en circuitos nacionales e internacionales.
Ciencia, tecnología e innovación abierta: motores del crecimiento
Uno de los elementos más destacados del reporte es el rol de las plataformas científico-tecnológicas, que alcanzan 68 puntos. Esta evaluación se basa en la presencia de centros de investigación de alto nivel, laboratorios especializados y universidades que actúan como fuentes de innovación, impulsores de spin-offs y espacios para el desarrollo de talento avanzado. Concepción aparece así como un polo emergente de emprendimientos basados en tecnología y conocimiento, con potencial para crecer exponencialmente si se fortalecen los incentivos a la transferencia y los mecanismos de apoyo a empresas científicas.
La innovación abierta corporativa también muestra resultados sobresalientes: el ecosistema obtiene 66 puntos en condiciones y 72 puntos en iniciativas surgidas en los últimos dos años. Esta combinación revela que empresas de mayor tamaño están comenzando a vincularse con startups para resolver desafíos, desarrollar pilotos y adoptar tecnologías emergentes. Aunque persisten brechas en cultura innovadora y conocimiento técnico en algunas industrias, la tendencia es clara: la región está avanzando hacia una economía con mayor colaboración entre empresas tradicionales y emprendimientos innovadores.
Oportunidades para acelerar el salto competitivo
El informe también identifica áreas en las que se requiere un esfuerzo adicional para mantener la curva de crecimiento. Entre ellas destacan la necesidad de fortalecer el capital humano emprendedor, que hoy presenta 53 puntos, y mejorar el acceso a financiamiento privado, que alcanza 54 puntos, un desafío común en ecosistemas fuera de capitales nacionales. Ambas dimensiones son críticas para lograr emprendimientos más escalables y sofisticados.
A su vez, analiza las condiciones para el surgimiento de actividades emprendedoras clave en Concepción, destacando que el ecosistema presenta un nivel medio en emprendimiento femenino dinámico (49 puntos), donde persisten brechas como el acceso a liderazgo y financiamiento, así como dificultades para compatibilizar tiempo y carga familiar, aunque con una sólida incorporación del enfoque de género en organizaciones y políticas públicas.
En paralelo, las condiciones para el desarrollo de empresas de base científico-tecnológica alcanzan un nivel medio-alto (61 puntos), impulsadas por avances en apoyos y un entorno técnico favorable, pese a limitaciones internas en universidades relacionadas con incentivos y compatibilidad de la carrera académica.
De igual manera, la innovación abierta corporativa se posiciona como una de las áreas más prometedoras, con un desempeño medio-alto (66 puntos) y nuevas iniciativas valoradas positivamente por empresas y emprendedores, aunque aún con desafíos culturales y de conocimiento para expandir estas prácticas en el sector privado.
Finalmente, GEIAL señala una agenda prioritaria que podría acelerar la transformación del ecosistema: impulsar la innovación colaborativa, diversificar la inversión privada, simplificar normativas para startups, incorporar formación emprendedora desde el sistema educativo y fortalecer los vínculos internacionales. Estas líneas, trabajadas de manera conjunta, permitirían posicionar al Ecosistema Biobío como un referente latinoamericano en innovación.






