El presidente del Ecosistema Biobío, Gonzalo del Río, participó en el Seminario GEIAL Antofagasta, en el que expuso sobre la experiencia regional, abordando avances y desafíos claves para la consolidación de la hoja de ruta actual.
Fortalecer la colaboración y generar nuevos vínculos entre ecosistemas regionales fue uno de los principales objetivos de la participación del Ecosistema Biobío en el Seminario GEIAL Antofagasta, realizado el pasado martes y organizado por Quintil Valley con financiamiento de CORFO.
En la jornada participó el presidente del Ecosistema Biobío, Gonzalo del Río, quien fue invitado a compartir la experiencia acumulada por la región durante más de 20 años de trabajo en torno a la articulación de actores vinculados al emprendimiento, la innovación y el desarrollo territorial.
Su presentación, denominada “Avances, retrocesos y lecciones del desarrollo del Ecosistema de la región del Biobío”, formó parte del primer bloque de la jornada, dedicado a la gobernanza de ecosistemas regionales, junto a representantes de PRODEM/GEIAL y Quintil Valley. El programa contempló además un panel interactivo y posteriormente un trabajo participativo orientado a construir el mapa de actores del ecosistema de Antofagasta.
Durante su exposición, Del Río compartió parte del camino recorrido por el Biobío para avanzar en la construcción y consolidación de su ecosistema, abordando los distintos momentos que han marcado este proceso, sus avances, retrocesos, aprendizajes y principales desafíos.
La experiencia permitió poner en común algunos de los elementos que han sido relevantes para el desarrollo del ecosistema regional, entre ellos la necesidad de fortalecer los vínculos entre sus distintos actores, generar espacios permanentes de colaboración y avanzar sobre una hoja de ruta que permita dar continuidad al trabajo conjunto.
La participación del Ecosistema Biobío fue especialmente valorada por los actores de Antofagasta, considerando que la región se encuentra actualmente avanzando en un proceso de constitución y fortalecimiento de su propia gobernanza ecosistémica. En ese contexto, el intercambio de experiencias permitió abrir un espacio de conversación respecto de los desafíos que enfrentan los territorios y las distintas formas en que pueden abordarse desde la colaboración.
En esa línea, la jornada incorporó un bloque participativo destinado al mapeo de actores regionales y de actores relevantes externos que interactúan -o que deberían interactuar- con Antofagasta, como parte del proceso de articulación y consolidación de su ecosistema.
Para el Ecosistema Biobío, esta participación representa una oportunidad para continuar fortaleciendo los vínculos con Antofagasta y con otros ecosistemas regionales, promoviendo el intercambio de experiencias y buenas prácticas y generando espacios que permitan aprender mutuamente de los procesos que cada territorio está desarrollando.
“Para nosotros es muy importante poder participar en este tipo de instancias y compartir la experiencia que hemos construido durante más de 20 años. Ha sido un camino con avances, retrocesos, aprendizajes y desafíos, y creemos que poder conversar sobre esa experiencia contribuye a generar un intercambio que puede ser muy enriquecedor para todos”, señaló Gonzalo del Río.
El presidente del Ecosistema Biobío destacó que la articulación territorial es un proceso permanente, que requiere construir confianzas, generar espacios de encuentro y mantener una mirada de largo plazo.
“Cada ecosistema tiene su propia realidad, sus actores y sus desafíos, por lo que no se trata de replicar una experiencia, sino de compartir lo que nos ha funcionado, lo que no y los aprendizajes que hemos tenido. En ese sentido, fue muy valioso conocer también lo que está haciendo Antofagasta y poder fortalecer los lazos entre ambos territorios”, agregó.
El Seminario GEIAL Antofagasta tuvo como eje los desafíos de innovación, gobernanza y articulación del ecosistema minero-tecnológico local a partir del reporte GEIAL. La jornada contempló además exposiciones sobre colaboración e innovación minera, experiencias internacionales y un espacio participativo para avanzar en la identificación y articulación de los actores que forman parte del ecosistema regional.
La participación del Ecosistema Biobío reafirma así la importancia de generar espacios de encuentro y colaboración entre ecosistemas regionales, compartiendo experiencias, buenas prácticas y aprendizajes que permitan fortalecer las capacidades de los territorios y, al mismo tiempo, construir nuevas oportunidades de colaboración.






