David Fernández: El 1% de las nuevas empresas (Scale-Up) puede generar el 40% de los nuevos empleos
Nacido en México y radicado hace más de 13 años en Chile, David Fernández ha construido su trayectoria impulsando emprendimientos tecnológicos, startups y procesos de innovación colaborativa. Con pasos por Start-Up Chile, Endeavor y la Universidad de Concepción, hoy lidera CIDERE con una visión clara: convertir al Biobío en un polo de innovación capaz de conectar grandes industrias, academia y talento emprendedor regional.
Durante su participación en el Festival de Innovación y Emprendimiento MadeInnConce 2026, Fernández destacó el crecimiento sostenido del ecosistema local y aseguró que el Biobío vive un momento decisivo. “No es que lo crea, es que lo veo”, afirmó, aludiendo al surgimiento de startups regionales que ya están levantando capital, cerrando negocios internacionales y atrayendo inversionistas extranjeros a Concepción. A su juicio, la región tiene condiciones incluso superiores a mercados como Uruguay o Israel para consolidar empresas tecnológicas de alcance global.
Uno de los puntos más potentes de sus declaraciones fue el impacto de las llamadas “scale-ups”, emprendimientos tecnológicos en expansión que, según citó, representan apenas el 1% de las nuevas empresas, pero generan cerca del 40% de los nuevos empleos. Para Fernández, el desafío urgente del Biobío es multiplicar este tipo de compañías, capaces de desarrollar soluciones tecnológicas para industrias como la forestal, salud, logística o manufactura, manteniendo el conocimiento y la investigación en la región.
El gerente de CIDERE también cuestionó el modelo histórico de innovación basado en importar tecnología desde el extranjero. Su apuesta apunta a que las grandes industrias comiencen a abrir espacio a soluciones desarrolladas por emprendedores locales. “Queremos romper con eso”, señaló, enfatizando que hoy existen capacidades regionales para competir con estándares internacionales mediante pilotos, pruebas tecnológicas y procesos de innovación colaborativa entre empresas y startups.
Finalmente, Fernández sostuvo que el próximo salto del ecosistema depende de generar mayor conexión entre emprendedores, empresas consolidadas e inversionistas internacionales, destacando el rol que el Ecosistema Biobío está cumpliendo. En esa línea, relevó programas como Biobío Industrial Tech (BIT), impulsado por CIDERE, cuyo foco es acelerar la incorporación de tecnología regional en sectores productivos estratégicos. “Con más masa y más diversidad, la rompemos”, concluyó, proyectando un Biobío más innovador, competitivo y próspero.
